10 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Especial Leyendas

Radamés Gaxiola Andrade: El líder olvidado del Escuadrón 201

Este personaje merece un lugar muy especial en la historia de la Fuerza Aérea Mexicana, sin embargo, ha sido de alguna manera menospreciado y olvidado cuando debería enaltecerse su figura y su participación en el devenir

Radamés Gaxiola Andrade: El líder olvidado del Escuadrón 201

Nació un 16 de diciembre del año de 1915 en el hermoso puerto de Mazatlán, Sinaloa. Por situaciones familiares los Gaxiolas se tuvieron que desplazar a la ciudad de Los Ángeles en donde Radamés aprendió rápidamente el idioma inglés. Sus aficiones militares lo llevaron a ingresar al Colegio Militar en donde se graduó como subteniente de infantería en 1935. En un giro brusco en su carrera, en 1937 decidió ingresar a la EMA como oficial en instrucción para aprender a volar.

Ahora bien, tenemos que considerar el hecho de que para mí un piloto primero nace y luego se hace. Radamés nació con las habilidades para el vuelo, nada más que él no lo sabía, las tuvo que desarrollar posteriormente, pero una vez que obtuvo sus alas en la Escuela Militar de Aviación el 28 de diciembre de 1938 como flamante teniente piloto aviador, el cielo se le hizo chico. Durante su estancia en la EMA hizo una gran amistad con el también subteniente Pablo Luis Rivas Martínez. Ambos también coincidirían por azares del destino en el Escuadrón 201.

En sus andanzas en la FAM conoció al general piloto aviador Roberto Fierro Villalobos, quien en su libro: “Esta es mi vida” se expresó de él de la siguiente manera: “Radamés Gaxiola poseía afición por el vuelo y grandes aptitudes”. (nota del autor: este comentario es raro viniendo de un piloto por otro piloto, pero enaltece la figura de nuestro personaje). Continúa el general Fierro en su relato: “Cuando el ingeniero Zea y yo construimos el avión {Teziutlán}, primero lo probé personalmente y después escogí a Radamés para que lo demostrara en otros vuelos. Lo escogí entre todos los muchachos que habían salido de la Escuela Militar de Aviación por el entusiasmo y las aptitudes que había demostrado en su entrenamiento y sus estudios. Después, siempre con el propósito de demostrar las bondades del avión, le ordené que hiciera el vuelo directo México – Monterrey, y que de allí regresara de la misma forma. Se efectuó el vuelo, y a su regreso, me informó que la {maquinita} era magnífica porque había logrado levantarla a plena carga, a la altura que se encuentra Monterrey, después de recorrer escasos 100 metros”. Es fácil concluir que Radamés dio muestras de tener habilidades para el vuelo.

Continuando con Radamés, ya como capitán 2/o P.A.: el 1/o de enero de 1940 causó alta en la planta de la Escuela Militar de Aviación como Instructor de Vuelo hasta mayo de 1943. Entre junio y julio de 1944 (anoten esta fecha), acompañó al general Gustavo Salinas Camiña, a la sazón comandante de la FAM, a un viaje a Europa en donde participó como observador volando en bombarderos norteamericanos sobre los cielos de Francia.

El 10 de junio de 1944 sucedió una enorme casualidad: El Capitán Radamés Gaxiola, volando en un B-24 sobre las playas de Normandía y el Oficial Piloto Luis Pérez Gómez, uno volando como observador (Radamés) y el otro (Luis Pérez) volando en un Spitfire en misiones de apoyo a la operación Overlord (desembarco en Normandía) como miembro de la RCAF. Uno de Mazatlán, Sinaloa, el otro de Guadalajara, Jalisco. Nunca llegaron a conocerse, Luis Pérez fue derribado el 16 de junio y murió al estrellarse su avión en Sassy, Francia. Radamés por su lado se integró al GPA (Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico) como Subjefe del mismo para entrenarse en los Estados Unidos. Posteriormente el GPA llegó a convertirse en el Escuadrón Aéreo de Pelea 201 y la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM) respectivamente.

Radamés era un líder nato, voló acompañando a sus pilotos en 11 misiones de combate para un total de 112 horas con 30 minutos de vuelo. Nunca tuvo ningún incidente o accidente en el P-47. Al terminar la guerra. Su perfecto dominio del inglés le permitió alternar correctamente su posición de comandante de Escuadrón con la unidad norteamericana donde estuvieron encuadrados (el 58/o Grupo de Pelea de la USAAF). Al regresar a México siguió, ahora como Mayor recién ascendido, como comandante de escuadrón por un tiempo, le tocó ir a recoger los nuevos P-47D-35 RA que les fueron administrados por el gobierno norteamericano a cambio de los que se quedaron en las Filipinas. El 1/o de marzo de 1949 ascendió al grado inmediato superior (teniente coronel) por méritos propios. De octubre de 1947 a noviembre de 1952, pasó comisionado como jefe de Servicios Aéreos de la SHCP/Banco de México sin dejar de pertenecer a la FAM. El 16 de abril de 1952 ascendió al grado de coronel por acuerdo Presidencial. El 14 de enero de 1946 fue nombrado “Huésped de Honor” por el ayuntamiento de Culiacán, Sinaloa por su condición de sinaloense distinguido.

Falleció el 14 de septiembre de 1966 en un desafortunado accidente aéreo. Estaba realizando un vuelo de México al puerto de Acapulco en un bimotor Lockheed C-60 del Banco de México. Su familia lo estaba esperando en Acapulco y le advirtieron de las malas condiciones meteorológicas ya que estaba azotando un huracán en las costas de Guerrero. El insistió en volar. Cayeron cerca del Plan de los Amates, en la laguna de Tres Palos.

Sus restos reposan en el Panteón Jardín de la Ciudad de México, cuando en mi opinión debería reposar al lado de sus compañeros en el monumento al 201 en el Bosque de Chapultepec.