A lo largo del tiempo se han ido acumulando verdaderas hazañas de hombres y mujeres que, al estar cumpliendo una condena privados de su libertad, han intentado por todos los medios posibles la manera de poder vivir más allá de los muros de la prisión que mantiene su existir. Ya sea con la ayuda del dinero, haciendo uso de la violencia o utilizando la astucia; el fin justifica los medios y aquellos que lo han intentado lo arriesgan todo y se juegan la vida en un volado.
Sólo por citar algunos casos recordamos la fuga ocurrida el 12 de junio de 1962 cuando tres reclusos pudieron burlar la alta seguridad de la prisión de Alcatraz en San Francisco y a la fecha jamás se supo que fue de su destino. La mañana del 3 de marzo de 1934, John Dillinger, con una pistola que el mismo fabricó con trozos de jabón y de madera amagó a los guardias de seguridad de la prisión de Indiana en EU, logró penetrar hasta la gendarmería, tomar armas reales y salir por la puerta principal. Este intrépido asaltabancos terminó abatido por la policía de aquella ciudad el 22 de julio de ese mismo año. En este breve recuento no se puede pasar desapercibida la fuga ocurrida el 11 de julio del 2015, cuando Joaquín Guzmán Loera alias “el chapo” se escapó del altiplano al ingresar a un túnel que contó con una longitud de 1.5 kilómetros y que fue excavado con tal precisión que él, no tuvo necesidad de salir de su celda. La libertad solo le duró unos meses ya que fue reaprendido el 8 de enero del 2016.
Esta evasión conmocionó a la opinión pública por la manera de cómo fue planeada; sin embargo y a criterio muy personal de quien relata esta crónica, por su astucia y desenlace no supera lo que ocurrió en la prisión de Santa Martha el 18 de agosto de 1971, ya que su protagonista: Joel David Kaplan Klempner ha sido el único prófugo que se ha atrevido a dar entrevistas a tan sólo 7 meses de su escape. Lo sorprendente del caso fue que Kaplan gozando de completa libertad platicó personalmente a los medios de comunicación su hazaña de escapar utilizando un helicóptero, siendo esta la primera vez en el mundo que un reo se fugaba de prisión usando una aeronave.
La familia de Joel Kaplan tiene sus orígenes en la Unión Soviética donde nació su padre el señor Abraham Issac el 16 de septiembre de 1878, emigró a Nueva York ciudad donde nació en 1897 Ray Klempner con quien contrajo matrimonio y procrearon tres hijos. Joel David nació el 17 de octubre de 1926, seguido por Judith quien vio la primera luz el 28 de noviembre de 1927 y Ezra en 1930.
Pasados sus quince años de edad, Joel Kaplan ingresó al Instituto Militar de Nuevo México donde concluyó sus estudios y durante la segunda guerra apoyaría a la marina estadunidense. En los años posteriores viajó constantemente por el Caribe, México y el resto de América Latina para ampliar el negocio azucarero de la familia ya que su padre Abraham era presidente y fundador la Southwestern Sugar and Molasses company, motivo por el cual a Joel se le apodó “el rey de la melaza” ya que fue quien heredó el emporio azucarero junto con muchos millones de dólares.
Los tíos de Joel, Jacob y Jack eran visionarios en los negocios; fundaron el periódico “Kaplan Journal”, por su parte Jacob fue presidente de la welch Grape Juice Company y llegarían a contabilizar con su hermano un total de 1,600 cultivos de uva y creó una fundación que con el tiempo llegó a tener un fondo de 500 millones de dólares. También llegaron a inmiscuirse en la C.I.A en actividades de espionaje y en el contrabando de Whisky (The Herald of Fredom artículo del 24 de noviembre de 1972)
Esta historia comienza con el misterioso asesinato de Louis Vidal, el socio comercial de Kaplan fue encontrado sin vida y semi enterrado en un tramo de la carretera México-Cuernavaca con las yemas de los dedos mutiladas para dificultar la identificación del cadáver y con heridas de arma de fuego en su cráneo.
Kaplan y Vidal se conocieron en la oficina del padre de este último ya que la Krajewsky-Pesánt era la mayor empresa proveedora de equipo y servicios técnicos para la industria azucarera de América Latina. Una vez que se conocen se hicieron buenos amigos y después socios no solo del azúcar, también lo fueron como agentes encubiertos de la C.I.A como espías y después por su cuenta empezaron a transportar cargamentos de rifles M-1 que fueron adquiriendo y los vendían en Centroamérica para armar a diferentes grupos guerrilleros como en Cuba, México y Republica Dominicana donde Vidal gozaba de los aprecios de su padrino el presidente Rafael Trujillo, por lo que en la mañana eran agentes de la C.I.A y en las noches la “hacían” con la venta clandestina de armas.
El 12 de noviembre de 1961 Louis Vidal fue encontrado sin vida y su asesinato sigue siendo un misterio que encontró como único culpable a su socio neoyorquino. Lo extraño del caso fue que las autoridades se negaron a levantar el acta de defunción correspondiente a pesar de que la esposa de este lo había identificado. Algo extraño fue que su esposa describió a su marido como una persona de ojos de color azul y con flexión delgada, pero el difunto tenía ojos color marrón y a un lado del cuerpo se hallaba la ropa de la víctima la cual era notablemente de talla más chica que el cuerpo presentado, por lo que se llegó a decirse que se había comprado un cadáver en la facultad de medicina y lo habían hecho pasar por Vidal. Esta versión jamás se pudo comprobar.
El 14 de noviembre dos días después del supuesto asesinato, los empresarios neoyorquinos con intereses en PEMEX, William Save y Homer Cobe dijeron haber tenido una larga plática por teléfono con Vidal y el día 23 un hombre con pasaporte de los Estados Unidos con número 2938J2 a nombre de Louis Vidal se le vio cruzar la frontera con Guatemala. Sin embargo, a Joel Kaplan se le acusó de homicidio y entierro clandestino; durante su proceso jamás se tomaron en cuenta las evidencias de que Vidal seguía con vida.
La detención de Kaplan por parte de la Interpol fue en Madrid y, fue trasladado a México a cargo del capitán Luis Pozo y puesto a disposición de la justicia mexicana a finales de marzo de 1962. Los abogados de la familia Louis Nizer, Edward bobick y posteriormente Melvin Bell intentaron liberar a su cliente sin tener el éxito deseado. Joel al ver que su proceso se alargaba cayó en alcoholismo a pesar de estar en prisión. No sólo la familia de Joel llegó a mover montones de dinero para tratar de liberarlo, también sus tíos, pero no para ayudar a su sobrino si no para mantenerlo recluido.
El primer intento de rescate lo organizó un grupo de cubanos de los que Kaplan les vendía armas. La intención era que Joel se hiciera el enfermo para que fuera trasladado de la prisión de Coyoacán a un hospital. El objetivo era bajar a Kaplan del vehículo que lo trasladaba y llevarlo a la embajada checa. Este plan no se pudo realizar y del grupo de guerrilleros cubanos no se supo más ni de su embajador en México el Dr. Carlos Lechuga.
No solo la “muerte de Vidal” fue la única en este caso. El 19 de mayo de 1965 el ex alcalde de Nueva Orleans, Louis Morrison en visita por el penal le prometió a Joel que lo apoyaría en su proceso, pero cuatro días después el avión donde volaba misteriosamente se quedó sin combustible y cayó en Tamaulipas donde perecieron todos los tripulantes. Este suceso jamás fue esclarecido.
Otra ayuda que se le ofreció al detenido y que por cuestiones sospechosas no se concretó fue la que le brindó un ayudante del embajador norteamericano en México, Sam Shapiro quien visitó a Kaplan, por alguna extraña razón días después de aquella visita Sam fue transferido sin previo aviso a la embajada de Seúl en Corea.
En 1963 Joel fue trasladado a la prisión de Lecumberri en donde cayó enfermo de gravedad y gracias a esto pudo burlar la muerte. Su abogado Bobick comentó que la C.I.A había maquinado un plan para asesinar a su antiguo aliado y hacer que el crimen pareciera un suicidio, pero el custodio encargado de plantar la evidencia dijo que vio tan mal a Kaplan que era cuestiones de horas para que la vida se encargara de su fin por lo que abortó la misión.
Fueron varias las veces que Kaplan intentó escapar. Sobornando algún custodio, intentaron excavar un túnel, pero a 10 metros una piedra volcánica les impidió el avance, una más al tratar de salir en un doble fondo de un camión, incluso en cierta ocasión se contrató a un maquillista profesional y fabricó una peluca que costó 700 dólares. La intención era penetrar a la prisión, maquillar a Joel y que con la peluca pudiera salir disfrazado. Sobra aclarar que todos los planes fracasaron incluyendo el que ejecutó el ex agente de la C.I.A Jack Carter al intentar sacar a Joel en un carrito de la lavandería. Estos intentos solo se mencionan a manera de comentario para darle énfasis a la llamada “Fuga del Siglo”.
El padre de Kaplan había fallecido el 3 de junio de 1959, por lo que si hubiera estado con vida la historia de su hijo habría sido otra. Los esfuerzos de Ray poco hicieron para ver a su hijo en libertad antes de su muerte en mayo de 1965. Mientras esto sucedía, un hombre amante del peligro y de las aventuras extremas, trasportaba desde Japón encendedores, de Irlanda ropa y relojes de Suiza para vender todo en Centroamérica, pero lo que mejor ganancia le dejaba era la venta de los monos que cazaba en Veracruz y que introducía ilegalmente en Estados Unidos. Se trataba de Víctor Stadter un trotamundos nacido en el Estado de Colorado el 24 de marzo de 1921 en una localidad llamada Hoyt y que sin tener la mínima sospecha se convertiría en la luz al final del túnel, en el aire de libertad del cual Joel Kaplan respiraría aquel día 18 agosto de 1971.
Fue Judith hermana de Joel quien contacta Stadter después de asistir a una fiesta. En aquella reunión alguien le comentó que en California podría encontrar la persona adecuada; se traslada a dicho estado y fue el actor de cine Burl Ives el que organizó el encuentro donde Judith conoció a Víctor, aquel intrépido aventurero y enamorado de la aviación quien en cierta ocasión en las vegas tuvo la suerte de convertir 10 dólares en 9,500.
EL PLAN
Vic, después de aceptar el reto que Judith le propuso, el primer paso a realizar era una visita al reclusorio para ello, presentaron a Vic como un amigo íntimo de la familia a las autoridades de la prisión de Santa Martha, prisión donde Kaplan ya tenía algunos años que había sido trasladado por ser de alta seguridad. Después de tantos intentos fallidos para Kaplan Vic no representaba ninguna esperanza más. Vic y Kaplan no se volvieron a ver hasta después de la fuga.
Vic le había comentado a Judith que el necesitaría de cuatro a seis meses sólo para pensar que era lo que tendría que hacer, por lo que aquel viejo lobo de mar cruzó en repetidas ocasiones la frontera y se trasladó a la Ciudad de México. En cierta ocasión el helicóptero del jefe de la policía aterrizó al interior del penal. Vic Stadter había encontrado el modo y la manera de hacer valer su palabra.
El reto siguiente era conseguir el aparato que fuera capaz de volar por encima de los muros de la prisión, por lo que Vic recorrió gran parte de los Estados Unidos, visitaba vendedores y aeropuertos en búsqueda de aquel bebé que llevaría a Kaplan a la libertad. Los 65,000 dólares que costó el helicóptero tipo Bell 47 con cuerpo de libélula no fueron un impedimento para Judith quien ya había financiado los intentos anteriores. El helicóptero había sido propiedad de un millonario que lo usaba para ir a las rocosas de Wyoming y fue vendido por la Natrona Services, Casper Wyoming. El audaz piloto sería un joven veterano de la guerra de Vietnam de apenas veintiocho años de nombre Roger Hershner quien había nacido en 1943 en Mansfield, Ohio.
Vic, quien no era un improvisado estudió el caso y tuvo todo bajo control. Confiaba con la experiencia de su piloto, con el respaldo del dinero que Judith representaba y también en los abogados que estaban ya listos para aplicar la Ley de la Fuga legal. Aquella Ley publicada en el diario de la Federación el 14 de agosto de 1931. “Toda fuga es legal de cualquier penal mexicano si no se viola ninguna ley en el proceso, no hay violencia en contra de personas, corrupción o daños al inmueble. Diferenciando entre derecho a la libertad y derecho a buscar la libertad. El primero se pierde al cometer un delito y ser condenado por ello, pero no se pierde el segundo. Por lo que la fuga de Kaplan se apegó a derecho y se fue legalmente de su encierro.
No obstante, para los que le ayudaron a escapar. Para Vic y Roger no había ley que los amparara sin embargo México jamás pidió extradición alguna de los implicados, al contrario, como se comentó al inicio Kaplan dio entrevistas, Roger continuó su vida como piloto y Vic público su libro años después titulado “A Snowball in Hell” donde relataba sus aventuras y en propias palabras del autor dijo: Que la fuga de Kaplan fue la más grande hazaña que realizó.
La Suerte ya estaba echada
Para no levantar sospechas en la frontera Roger presentaría documentos de una supuesta mina con sede en Honduras a la que le llamaron Milandra Mining Company, bautizada en honor a la esposa de Vic Stader. El helicóptero era una herramienta de la supuesta compañía minera el cual días antes fue pintado de azul y rotulado con la leyenda “Policía” y de tal manera hacerlo pasar como si se tratará de la llegada del jefe de dicha corporación capitalina. Todo parecía marchar sin contratiempos hasta que a Vic le informaron que Kaplan había decidido llevar consigo a su compañero de celda de nombre Carlos Contreras Castro quien había sido sentenciado a seis años de prisión por falsificar documentos y por la venta de autos robados.
Era de suponerse que el cerebro de toda la operación estaría muy molesto con esta decisión de última hora que obligaba hacer ajustes a destiempo. Se le quitaron todos los asientos a la aeronave dejando sólo el del piloto y se cambiaron por costales rellenos de arena para equilibrar el peso. Estos costales serían arrojados por Roger fuera del aparato una vez que aterrizara en el patio de la prisión. Para esta acción Roger sólo tendría 10 segundos, mismo tiempo que Kaplan y Contreras contaban antes de que se reanudará el vuelo.
Después de revisar el plan, de hacer vuelos de práctica y tener un amplio conocimiento de los horarios donde Kaplan y Contreras podían transitar por los patios del penal libremente, ya habían transcurrido algunos meses.
El día cero había llegado y en la visita de aquella mañana Judith le le dijo:
-A partir de las 18:30 y hasta las 19:00 deveras estar muy pendiente del cielo ya que un helicóptero llegará por ti.
Como Roger no los conocía se le pidió a Joel y a Carlos que llevaran en mano un periódico para que el piloto pudiera identificar a sus pasajeros de esa tarde.
Después de un largo peregrinar todo estaba listo. Una avioneta Cessna también propiedad de la empresa minera aterrizó en Pachuca y a los pocos minutos llegó Roger con el helicóptero ambas aeronaves habían despegado de McAllen, Tx.
Stander arribó al punto de reunión en vehículo. El plan fue tan minuciosamente estudiado que la única falla que Vic podía contemplar era que Kaplan estuviera ebrio y que no pudiera abordar; se había cronometrado un vuelo de 42 minutos de Pachuca a Santa Martha por lo que el abordaje tendría que ser a las 18:35hrs.
En la prisión de alta seguridad la cual contaba con cerca de 500 internos todo marchaba sin novedad, a excepción de dos hombres que con periódico en mano hacían como que platicaban en la cancha de Basquetbol, mientras los otros veían una película. Se podrán imaginar el latir de aquellos dos corazones cuando de repente y a lo lejos se empezó a escuchar en el cielo un motor; era Roger montado en su caballo de acero que lentamente se acercaba hasta el punto que se había elegido para tocar el suelo de la prisión.
Solo 10 segundos tendrían para llegar con Roger y que este sacara los costales de arena y al ver la aeronave tocar tierra Joel y Carlos corrieron:
-¡Hola! Buenas tardes me llamó Roger Hershner bienvenido a bordo señor Kaplan.
Con ese saludo el piloto dio la bienvenida a sus pasajeros de ese día. Pasados los 10 segundos acordados el piloto aceleró la turbina y el aparato volvió a los cielos llevando consigo a dos hombres que por algunos años habían convivido juntos en la celda número 10 del penal Santa Martha. Nueve años de su vida y un millón de dólares le costó a Joel la imputación de un crimen que siempre negó.
No existe relato alguno de lo que platicaron durante el vuelo de regreso a Pachuca, pero considero que no ha de ser difícil suponer la alegría de esos hombres que por fin se podían despedir de la Ciudad de México.
El helicóptero regresó a Pachuca donde Vic recibió a Kaplan con un abrazo sellando así el honor de su palabra; inmediatamente Joel subió a la avioneta que lo llevaría a los EU, Carlos intentó seguirlo, pero fue detenido por Vic quien se limitó solo a ofrecerle un auto para que tomara el rumbo que mejor le conviniera.
Años después Contreras relataría en su libro “La Fuga del Siglo” que él fue quien contactó a Vic, financio y planeo el escape y ayudó a Kaplan a salir del encierro. Lo único que sí fue cierto es que Carlos tampoco fue buscado por la justicia mexicana. Regresó a Venezuela el 7 de octubre de 1971, su tierra natal donde lo protegía otra ley en su país misma que decía en su Constitución: Venezuela no entregará a sus hijos para sean juzgados en otro país.
No hubo disparos ni violencia tal como lo dicta el parte policial de aquel día y que se muestra en este artículo, tampoco sentenciados. En la prisión todo fue de asombro, el personal de seguridad y custodia fue detenido para su investigación e interrogados a algunos internos quienes unos a manera de broma decían: “mañana vendrá por mí un submarino”.
El escape que fue nombrado por la prensa como “La fuga del siglo” sólo alcanzó al procurador de justicia Sánchez Vargas quien renunció dos días después tal como lo dio a conocer El Universal. México no pidió extradición para los fugados ni para los que participaron en el hecho.
La avioneta Cessna regresó a McAllen y como Kaplan no debía delito en su país se presentó ante las autoridades migratorias con su nombre real, Roger haría lo mismo días después. La policía sólo contó con un detenido; el helicóptero el cual por necesidad tuvo que ser abandonado en Tamaulipas y que fue trasladado a los hangares de la Policía en el aeropuerto de la Ciudad de México donde fue puesto a un lado del otro helicóptero de la policía, aquel que le dio a Vic la idea del escape. Después de este escape se han registrado alrededor del mundo 43 fugas en las que se han empleado aeronaves.
El Final
Roger Hershner fue muy reservado con lo acontecido al rescate y pocas veces platicó de aquel día. Dedicó toda su vida a la aviación: Era un contratista del Servicio Forestal de los Estados Unidos, piloto de pruebas, piloto de rescate y bombero forestal. Murió el 8 de marzo del 2009 cuando su helicóptero se estrelló a las afueras de Moundridge, Kansas a sus 66 años.
Judith Kaplan jamás escatimó esfuerzo alguno para ver a su hermano libre, fue ese mismo ímpetu lo que la hizo llegar hasta Vic. Se dedico a los negocios familiares y murió en el año 2001, su hermano Ezra le rendiría homenaje a la vida cinco años más tarde para morir en el año 2006.
Víctor Ellsworth Stadter en 1939 fue rechazado de la Fuerza Aérea Canadiense por ser muy joven. Se convirtió en veterano de la segunda guerra mundial cuando se enlisto en la marina norteamericana. En 1962 apeló ante un Juez de Nueva York una acusación de tráfico de heroína. Después de la fuga él y Kaplan fueron grandes amigos. Vic escribió su libro años posteriores y fue el último de todos los protagonistas de esta historia en morir, su final fue a sus 94 años el 3 de septiembre del 2015 en Kerville,Texas.
Joel Kaplan se había casado con la actriz de Bonnie Sharie desde 1957 de quien se divorció años después. Volvió a contraer matrimonio esta vez con Irma Vázquez Calderón el 28 de abril de 1965 al interior de la prisión de Lecumberri y tuvieron una hija que nació en 1970 de nombre Aura Guadalupe Isabel. Una vez libre Joel peleo y ganó la herencia de su padre misma que su tío Jacob intentó por todos los medios cobrar mientras Kaplan estaba en la cárcel. Él tío Jacob moriría el 20 de julio de 1987 a sus 95 años, su sobrino Joel, vivió a la luz pública, siempre negó haber cometido aquel delito y nunca fue buscado por la policía, dio entrevistas a medios de comunicación y se dedicó de lleno a sus negocios y a su familia. Murió en Miami el 15 de junio de 1988.
A manera de cometario
En 1946 en Nueva York nació Lewis Avin Kaplan, quien el 17 de enero de 2024 amenazó a Donald Trump de correrlo de la corte si no se callaba. este juez es familiar directo de Joel David Kaplan.
BIBLIOGRAFIA
La Fuga del Siglo, Carlos Contreras Castro. 1973
Fuga en 10 segundos, Eliot Asinof, Warren Hinckee y William Turner. Undécima edición, 1976
NYhistoricnewspapers.org
The Herld of Fredow, articulo 24 de noviembre de 1972
Archive.org
Familysearch.org
Bufalo Courier express. 20 de septiembre de 1971
www.oas.org/juridico Código Penal de la Federación