27 DE JULIO DE 2026
Alas Rosas

La señorita de los cielos: Emma Catalina Encinas Aguayo

La primera mujer en México en obtener la licencia para volar en solitario, y una historia que marcó el camino para las siguientes generaciones.

La señorita de los cielos: Emma Catalina Encinas Aguayo

Emma Catalina nació un 24 de octubre de 1909 en el pueblo de Mineral de Dolores, Chihuahua; lugar clave para los inicios de la aviación en México.

A causa de la revolución mexicana, Emma y su familia se vieron obligados a trasladarse a El Paso, Texas y posteriormente a Los Ángeles, California, donde comenzó a estudiar danza, además de participar en producciones teatrales y de cine. Catalina hizo aparición en dos películas: Río Rita (1929) y Romance en el Río Grande (1941), siendo ésta última del director John Ford.

Alrededor de 1943, regresó a Chihuahua e inauguró una escuela de ballet. Siempre tuvo el persistente sueño de volar y fue durante esta época cuando le presentaron al "As" de la aviación, el General Roberto Fierro Villalobos, quien también fundó la primera escuela de vuelo del país. Esto motivó a Emma a utilizar sus ahorros para pagar sus lecciones de vuelo; traducía revistas de aviación e impartía clases de inglés a otros pilotos.

Su esfuerzo y disciplina la llevaron a hacer historia en una fecha ya marcada en el calendario por la revolución mexicana, la misma que provocó que ella y su familia se mudaran a Estados Unidos, pero gracias a ello consiguió dominar el idioma inglés; ayudándole a su vez a utilizar esta habilidad para enseñar y obtener los recursos para volar.

Así que el 20 de noviembre siempre será una fecha memorable: el día que Encinas Aguayo revolucionó la aviación en nuestro país al convertirse en la primera mujer en volar sola a bordo de un biplano monomotor Spartan con 85 caballos de fuerza apodado Tormenta (esto por el ruido que hacía la aeronave). En su primer vuelo, el General Roberto Fierro se subió con ella en los primeros dos aterrizajes, ella haría el tercero. Después de tres toques y despegues, carreteó el avión hasta el hangar y una vez que se apagó el motor fue bajada de la cabina por la multitud que aplaudía hasta el Zócalo capitalino.

Una semana después, obtuvo la primera licencia expedida para una joven, autorizándola a volar y convirtiéndola con el paso del tiempo en un elemento protegido del Cuerpo Aéreo Mexicano donde voló para el presidente Manuel Ávila Camacho. Fue amiga por correspondencia de Amelia Earhart, con quien mantuvo amistad hasta el triste desenlace de Earhart.

Con el paso del tiempo, Emma se retiró del vuelo, aunque siguió en el ámbito administrativo en aerolíneas comerciales. Antes de su muerte, el 15 de noviembre de 1990, alcanzó a ver el proceso del busto que hicieron en su honor y que forma parte del pasillo de personajes ilustres de la aviación mexicana, ubicado en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.

Sin embargo, su legado persiste. De carácter duro y semblante recio, así lucía la "señorita de los cielos" el día de su primer vuelo en solitario. Una menuda jovencita que demostró siempre su fortaleza alcanzando el sueño de volar ante el escepticismo de los presentes y de una nación, haciendo historia y marcando la pauta para las siguientes generaciones.