27 DE JULIO DE 2026
Drone Zone

Capacitando nuevas generaciones: la historia de los drones en México

El Ing. Yousefh Pineda Bedolla es uno de los pioneros en la formación y capacitación de pilotos certificados para volar drones en México.

Capacitando nuevas generaciones: la historia de los drones en México

El Ing. Yousefh Pineda Bedolla es uno de los pioneros en la formación y capacitación de pilotos certificados para volar drones en México. Ingeniero en Aeronáutica por el Instituto Politécnico Nacional y Director General de Cramex Aerospace, su historia conecta la inquietud del vuelo de radiocontrol con la innovación tecnológica de los Sistemas de Aeronaves Pilotadas a Distancia (RPAS).

Hoy, su liderazgo se refleja en tres frentes clave: su papel como Coordinador del Subcomité de Drones ante la Agencia Federal de Aviación Civil, su contribución a la formación certificada de pilotos de RPAS en el país, y su impulso a espacios especializados como el Congreso DroneMex, que este año celebrará su tercera edición.

Antes de los drones: aprender a volar desde cero. Mucho antes de los drones, mostró interés por volar helicópteros de radiocontrol, pero, debido a la complejidad de su operación y al riesgo de perder la inversión, optó por construir un avión de aeromodelismo; una experiencia que marcaría su primer contacto real con la aviación a escala. Ese primer acercamiento no solo le enseñó a volar, sino también lo llevó a emprender en Cramex Aerospace.

La evolución: del juguete a la herramienta profesional. El salto al mundo de los drones llegó en 2013 con el Parrot AR Drone, un equipo ligero controlado desde el celular, pensado más para interiores pues en exteriores el viento se lo llevaba. Poco después, en 2014, apareció el Walkera QR X800, equipo de mayor peso y más robusto, dotado con GPS, mayor estabilidad y capacidades de vuelo autónomo. Este modelo transformó por completo la perspectiva: el dron dejaba de ser un entretenimiento para convertirse en una herramienta. A partir del uso de este dron surgió la idea de desarrollar un programa de capacitación y formación para pilotos de dron.

En 2016, el programa fue sometido a revisión por la entonces DGAC, hoy AFAC, y tras obtener el visto bueno, Cramex se convirtió en la primera escuela en certificar pilotos con licencia. Más adelante se integrarían equipos como el 3DR Solo, enfocado en fotografía y video, y el icónico DJI Phantom 3, que consolidó una nueva etapa tecnológica dentro de la industria.

Un "ovni" en Topilejo. En esos primeros años, cuando los drones aún eran desconocidos, las reacciones del público eran impredecibles. Durante una práctica en campo abierto en la zona de Topilejo, elevó su dron a unos 120 metros. A lo lejos, una familia que pasaba el día comenzó a mirar al cielo con desconcierto: los niños estaban convencidos de que aquello era un ovni. En minutos, todos observaban, grababan y comentaban el extraño objeto. Entre risa y sorpresa, Yousefh aterrizó el equipo, solo para encontrarse rodeado de curiosos. Explicó qué era, cómo funcionaba, y respondió preguntas. Antes de irse, un niño le hizo una promesa: volvería a buscarlo cuando tuviera la edad para aprender a volar drones. Años después, ese mismo niño regresó: no solo cumplió su palabra, se certificó como piloto profesional de RPAS.

Más allá del vuelo. Con más de tres décadas en el ámbito aeronáutico y 13 años en drones, Yousefh ha sido testigo y protagonista de la evolución de los RPAS en México. Su trabajo ha ido más allá de operar aeronaves: ha construido formación, impulsado regulación y fomentado una cultura de seguridad en una industria que sigue creciendo. Iniciativas como el Congreso DroneMex reflejan esa visión de comunidad, donde el conocimiento se comparte y el futuro se diseña en conjunto.

Desde aquel primer avión de radiocontrol construido a mano, hasta la formación de nuevas generaciones de pilotos, la historia de Yousefh Pineda nos confirma algo esencial: la curiosidad no solo abre caminos, también construye propósito e inspira a quienes vienen detrás.